Entre que enciendo la música.. y espero que pasen los segundos y se derrita el helado... Pienso, intento analizar esa inevitable impotencia cuando ya no hay lugar dentro de uno para repetirse una y otra vez "todo va a estar bien", cuando lo derriban las dudas, las ausencias, las ganas de fugarse hacia otro espacio... Se que me resguardo en mi propia luna, intento detener el tiempo y escuchar mi respiración.. pero el mundo corre.. la tierra gira y los niños siguen naciendo.
Y aun me encuentro vacía, mientras te veo llorar en los cines, o te imagino recorriendo calles atestiguando la desesperación de vivir los minutos que crees necesarios. Porque el tiempo quema la piel, y da esa sensación inesperada que golpea el pecho cuando uno entiende que la vida es totalmente éfimera.
Mientras deseo...
Que vueles...
Deseo que recorras el mundo...
Deseo jamás verte caer.. que tus alas se desplieguen y ya nada las lastime.
Siempre tuve una incognita marcada en mi alma... Cómo se hace para seguir, cuando se comprende que no existe manera de proteger de todo mal a los que se quiere, a los incondicionales, a los necesarios.
Y me lleno de pánico... imaginando el dulce vacio de tu inexistencia
y Vuelvo a desear...
Que se detenga el tiempo...
Que mis lágrimas se pierdan y logre hacerte reir...
Si lo sigo analizando, no puedo hablarle a nadie en especial.. y a todos a la vez.
Intento recordar aquellos tiempos en que mi cabeza, vacia de preocupaciones, reía y dejaba ir los días disfrutando del ruido del mar y del infinito batir de alas...
1 comentario:
Para poder seguir, solo se debe seguir siguiendo.
Saludos.
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